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4 Cosas que te Pueden Ayudar Sanar del Trastorno de la Alimentación


Lamentablemente, los trastornos de la alimentación y los comportamientos alimentarios desordenados se han vuelto comunes en nuestros tiempos. Según una encuesta, el 65% de las mujeres entre las edades de 25 y 45 años reportaron conductas de trastornos alimentarios. ¿Cuál es la razón de esta expansión de trastornos alimentarios y qué podemos hacer al respecto?


Quizás una de las mayores causas subyacentes de los trastornos alimentarios es la forma negativa en que nos vemos y nos hablamos a nosotras mismas. Nuestra cultura ha sido infiltrada por las redes sociales y la publicidad constante, de tal manera que es fácil desarrollar una imagen corporal poco realista. Las tristes consecuencias suceden cuando creemos que la imagen es realista y hacemos todo lo posible para lograr vernos como estas imágenes a las que somos expuestos sin importar el costo que tiene para nuestra salud mental y física.


Veamos algunas de las causas fundamentales de los trastornos de la alimentación para que podamos comenzar a comprender y corregir el ciclo vicioso que se está produciendo:


Amar Tu Cuerpo

Puede parecer obvio, pero uno de los principales factores de riesgo para desarrollar un trastorno alimentario es el no aceptar y querer tu propio cuerpo. Puede ser que no te ha gustado tu cuerpo desde una edad temprana o que has tenido cambios corporales importantes, como un aumento de peso por el estrés o el haber tenido un bebé. De cualquier manera que haya sucedido, el no amar tu cuerpo puede llevarte a tomar malas decisiones alimentarias para tratar de controlar tu peso.


Tal vez al crecer tus padres o las personas que te importan en la vida a menudo hacían comentarios sobre tu cuerpo y esto te llevó a sentirte mal por tu peso o cuerpo. O tal vez estás luchando contra el trastorno dismórfico corporal (TDC) y siempre te has considerado demasiada pesada, incluso cuando otras personas te dicen que no tienes sobrepeso.

Cualquiera que sea la razón por la que no amas tu cuerpo, la respuesta no es restringir el consumo de alimentos. Puedes ayudar a aliviar los problemas de tu imagen corporal si te cuidas nutricionalmente y haces el ejercicio adecuado, además de atenderte con un terapista de salud mental capacitada que pueda aconsejarte y dirigirte en el camino correcto.


Dejar de Compararte con los Demás

Si usas las redes sociales, es casi imposible no compararte con los demás. Las redes sociales y la publicidad retratan a todos como perfectos. La mayoría de personas solo publican las mejores versiones de sí mismas en línea, y los anuncios funcionan al mostrar imágenes de personas felices y saludables como las que quieres imitar.


Si te encuentras a menudo comparándote con los demás, trata de limitar tu tiempo en las redes sociales tanto como sea posible, o incluso cierra tus redes sociales hasta que sientas que estás en un mejor espacio mental. Si ya te sientes insegura contigo misma, las redes sociales solo agravará ese sentimiento.


Sin embargo, solo limitar las redes sociales no resolverá el problema de la comparación. La comparación es un problema con raíces más profundas que se deriva de la inseguridad y debe abordarse con amigos y familiares de confianza o con una terapista capacitada. Aunque el compararnos es una tendencia humana natural, esta nos roba la alegría, por lo que es importante que aprendamos a no juzgarnos y dejar de compararnos. Lograremos ser más felices con nosotros mismos y con nuestras vidas cuando podamos lograr dejar estos malos hábitos atrás.


No Usar La Comida Como Forma de Calmarte

A menudo, durante los momentos estresantes de la vida, recurrimos a la comida en busca de consuelo. Si bien no está mal darnos un gusto y disfrutar la comida (un helado ocasional puede tener su lugar), puede llegar a convertirse en una adicción o en un trastorno alimentario peligroso. La tendencia de comer de manera desesperada puede salirse de control y este trastorno es llamado Trastorno Por Atracón (BED, Binge Eating Disorder, por sus siglas en inglés).


Si notas que tu mecanismo de afrontamiento para el estrés es comer, puede ser útil auto analizar tus procesos mentales para lograr re-entrenarte a no recurrir a la comida cuando estás en un estado de estrés. Puedes encontrar otras formas de lidiar con el estrés, busca otras actividades que te generen gozo y te ayuden a calmar tu mente, como salir a caminar, dibujar, arreglar tu cabello o maquillaje, reunirte con una amiga, etc. Se necesita tiempo para cambiar tus hábitos, especialmente si llevas mucho tiempo con ellos, pero si es posible. Si no puedes hacerlo sola, es necesario buscar ayuda y apoyo de tus seres queridos. Es recomendable buscar la ayuda profesional de una consejera que se especialice en trastornos alimentarios, lo más pronto posible.


Parar el Auto-castigo

Quizás una de las razones más peligrosas por las cuales se desarrollan hábitos alimenticios desordenados, es el autocastigo. El restringir estrictamente tu consumo de alimentos porque comiste un poco de pastel en una fiesta o castigarte limitando excesivamente tu consumo de alimentos por cualquier razón, es un tipo de comportamiento que puede tener consecuencias muy graves.


El autocastigo es una parte importante del trastorno alimentario llamado bulimia. La bulimia tiene como comportamiento el obligarse a vomitar la comida que se comió como castigo por comer demasiado. Pero el autocastigo es característico de casi todos los trastornos alimentarios.


Si crees que el autocastigo está presente en ti o has desarrollado un trastorno alimentario y sientes que no puedes dejar de castigarte a ti misma, busca ayuda profesional de inmediato, ya que el autocastigo puede ser grave y potencialmente mortal. No dudes en platicar con tu médico y pedir ayuda de un profesional.




Recursos

https://sph.unc.edu/cphm/carolina-public-health-magazine-accelerate-fall-2008/survey-finds-disordered-eating-behaviors-among-three-out-of-four-american-women-fall-2008/

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