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5 conversaciones que toda pareja debería tener antes del matrimonio

Los matrimonios duraderos son aquellos que se construyen sobre una base sólida. Para tener esa base sólida, es importante tener una buena comunicación para que se entiendan. Florecer Family Counseling está aquí para servirles a usted y a su pareja mientras se preparan para esta emocionante nueva etapa juntos, brindándoles orientación para todas sus necesidades de salud mental y terapia. Ya sea que se hayan comprometido recientemente o estén pensando en dar el siguiente paso, nuestro equipo está listo para ayudarles a construir una base sólida para su futuro. Llámenos o contáctenos hoy mismo para saber cómo podemos ayudarles a prepararse para el matrimonio.


Pareja teniendo una conversación
Couple Having a Conversation

Casarse es una de las decisiones más importantes de la vida. Es un compromiso enorme para el que no todos están preparados. Antes de casarse, es importante asegurarse de que su pareja esté de acuerdo con ustedes en temas importantes. Este blog les guiará a través de cinco temas esenciales que toda pareja debería discutir antes de casarse, ayudándoles a evitar errores comunes y a construir un matrimonio sólido y saludable.


Por qué son importantes estas conversaciones


Muchas veces, la gente piensa que el amor es suficiente para que una relación funcione. El amor es fundamental para el matrimonio, pero no es lo único que lo mantiene unido. Muchas parejas descubren diferencias importantes solo después del matrimonio, lo que genera conflictos, decepciones y discusiones. Tener conversaciones importantes antes del matrimonio es fundamental para prevenir consecuencias a largo plazo. Algunas razones por las que estas conversaciones son beneficiosas son:

  • Los problemas de comunicación son una de las principales razones por las que los matrimonios fracasan.

  • Las expectativas tácitas generan resentimiento con el tiempo

  • Las parejas que discuten temas importantes antes del matrimonio reportan mayor satisfacción

  • Abordar las inquietudes de manera temprana fortalece el vínculo

Estas conversaciones tienen como objetivo prepararte, no asustarte. Considéralas como los pilares para un matrimonio sólido.


Conversación 1: Dinero y finanzas

Los desacuerdos financieros están entre las tres principales razones de divorcio en Estados Unidos, por lo que no es de extrañar que este sea uno de los temas que debes discutir con tu pareja.


Qué discutir:

Situación financiera actual:

  • ¿Cuánta deuda tiene cada uno de ustedes?

  • ¿Cuáles son sus puntuaciones de crédito?

  • ¿Cuánto gana cada uno?

  • ¿Cuales son sus hábitos de gasto?

Metas y valores financieros:

  • ¿Quieres comprar una casa?

  • ¿Qué importancia tiene el ahorro frente al gasto?

  • ¿Cuales son sus planes de jubilación?

  • ¿Tiene previsto ayudar económicamente a los miembros de su familia?

Administración del dinero:

  • ¿Combinarás cuentas bancarias o las mantendrás separadas?

  • ¿Cómo se pagarán las facturas?

  • ¿Cuánto puede gastar cada persona por su cuenta?

  • ¿Cómo será el presupuesto mensual?

Por qué esto es importante:

Estar de acuerdo sobre el dinero es fundamental para evitar peleas y dificultades en el futuro. El dinero puede ser un éxito o un fracaso en la vida según cómo se use. Algunas personas ven el dinero y el gasto de forma diferente, y pueden no querer ceñirse a un presupuesto. Lo más importante es que ambos puedan ponerse de acuerdo sobre cómo gastar el dinero.


Considere la posibilidad de recibir asesoramiento de pareja si:

  • Tienen hábitos de gasto muy diferentes

  • Una persona tiene una deuda importante

  • Las conversaciones sobre dinero siempre se convierten en discusiones.

  • No pueden ponerse de acuerdo sobre las prioridades financieras básicas


Conversación 2: Los niños y la crianza de los hijos

Tener hijos es una decisión muy importante y también un gran compromiso. Una vez que se tienen hijos, no hay vuelta atrás. Para muchas parejas, querer o no tener hijos puede ser un factor decisivo, ya que una parte siempre se opone a la otra.


Qué discutir:

Lo básico:

  • ¿Ambos quieren tener hijos?

  • ¿Cuántos hijos quieres si es así?

  • ¿Cuando quieres formar una familia?

  • ¿Cómo abordarás la infertilidad?

Enfoques de crianza:

  • ¿Cómo fue criado cada uno de ustedes?

  • ¿Qué hicieron bien tus padres?

  • ¿Qué harías diferente?

  • ¿Cómo disciplinarás a los niños?

Consideraciones prácticas:

  • ¿Uno de los padres se quedará en casa o ambos trabajarán?

  • ¿Cómo manejarás los costos del cuidado infantil?

  • ¿Qué valores quieres enseñar a tus hijos?

  • ¿Cómo dividirán las responsabilidades parentales?


Por qué esto es importante:

Si desean tener hijos, es fundamental que ambos estén de acuerdo en el estilo de crianza para ser buenos padres y trabajar juntos en la crianza de sus hijos. Si no se ponen de acuerdo en los aspectos básicos, es hora de buscar seriamente terapia de pareja.


Considere la posibilidad de recibir asesoramiento de pareja si:

  • Una persona quiere tener hijos y la otra no.

  • Nunca has hablado en absoluto sobre la crianza de los hijos.

  • Tienes ideas muy diferentes sobre la disciplina.

  • Las diferencias religiosas o culturales influyen en las opiniones sobre la crianza de los hijos


Conversación 3: Roles y responsabilidades

Hablar sobre la distribución de responsabilidades puede ser un pequeño paso que puede evitar que tú o tu pareja se sientan los únicos que se esfuerzan en la relación. Una pareja no siempre puede contribuir equitativamente, pero ayudar a la otra persona es lo que mantendrá una relación fuerte y estable.


Qué discutir:

Tareas del hogar:

  • ¿Quién cocinará?

  • ¿Quién limpiará?

  • ¿Cómo dividiréis las tareas?

  • ¿Qué sucede cuando una persona no puede contribuir equitativamente?

Expectativas profesionales:

  • ¿Están ambos centrados en sus carreras?

  • ¿Una persona se mudaría por el trabajo de otra?

  • ¿Cómo manejarás el equilibrio entre vida laboral y personal?

  • ¿Qué pasa si una persona quiere cambiar de carrera?


Por qué esto es importante:

No establecer estos límites desde el principio puede generar dinámicas perjudiciales más adelante en el matrimonio. Establecer expectativas claras antes de encontrarse en una situación difícil debido a algún desacuerdo puede evitar muchas peleas en el futuro.


Preguntas que deben hacerse:

  • ¿Cómo fue el matrimonio de tus padres?

  • ¿Estás copiando su modelo o haciendo algo diferente?

  • ¿Son sus expectativas razonables?

  • ¿Están ambos dispuestos a llegar a un acuerdo?


Conversación 4: Relaciones familiares y límites

Sus familias no desaparecen al casarse. De hecho, las relaciones con los suegros pueden convertirse en una fuente importante de estrés. Establecer límites para mantener una relación sana con ellos puede ahorrarles mucho estrés.


Qué discutir:

Vacaciones y tiempo en familia:

  • ¿Donde pasarás las vacaciones?

  • ¿Con qué frecuencia visitarás a cada familia?

  • ¿Cómo manejarás los eventos familiares competitivos?

  • ¿Qué pasa si sus familias no se llevan bien?

Límites con los padres:

  • ¿Qué tan involucrados estarán los padres en su matrimonio?

  • ¿Pueden venir sin avisar?

  • ¿Cuánta información personal compartirás con ellos?

Expectativas culturales y religiosas:

  • ¿Tenéis vuestras familias tradiciones diferentes?

  • ¿Cómo honrarás ambos orígenes?

  • ¿Qué pasa si las familias te presionan para que tengas hijos?


Por qué esto es importante:

Muchos matrimonios tienen dificultades debido a la interferencia familiar o a expectativas poco realistas. Tu lealtad cambia al casarte: tu cónyuge se convierte en tu familia principal.

Establecer límites no es malo, es necesario.


Considere la posibilidad de recibir asesoramiento de pareja si:

  • Uno de los miembros de la pareja depende excesivamente de los padres.

  • Las familias son controladoras o manipuladoras

  • No pueden ponerse de acuerdo sobre cuánto tiempo pasar con cada familia

  • Los padres esperan participar en todas sus decisiones



Conversación 5: Comunicación y resolución de conflictos

Discutir y pelear es inevitable en el matrimonio. Siempre habrá algo en lo que ambos discrepen y tengan que llegar a un acuerdo. Sin embargo, las discusiones sirven para comprenderse mutuamente y resolver sus problemas en equipo, no para demostrar que una parte tiene más razón que la otra.

Qué discutir:

Estilos de comunicación:

  • ¿Cómo afronta cada uno el conflicto?

  • ¿Necesitas espacio cuando estás molesto o quieres hablar inmediatamente?

  • ¿Qué patrones de comunicación viste mientras crecías?

  • ¿Qué te hace sentir escuchado y comprendido?

Límites del argumento:

  • ¿Qué está prohibido durante las discusiones?

  • ¿Cómo disculparse y perdonar?

  • ¿Podrías aceptar tomar descansos cuando las cosas se pongan difíciles?

  • ¿Cómo arreglarás las cosas después de una pelea?

Expectativas sobre compartir:

  • ¿Cuánto quieres saber sobre el día del otro?

  • ¿Deberías compartir todo o mantener algunas cosas privadas?

  • ¿Hasta qué punto debes ser abierto respecto a tus sentimientos?

  • ¿Qué pasa si una persona es más habladora que la otra?


Cómo tener estas conversaciones


Saber qué hablar es el primer paso, pero ahora necesitas saber cómo tener estas conversaciones. A veces, estas conversaciones pueden ser difíciles, y tenerlas en el momento inoportuno podría ser más perjudicial que beneficioso. A continuación, algunos consejos para abordar estas conversaciones:


Crear el entorno adecuado:

  • No menciones temas estresantes como el dinero justo antes de acostarte o cuando ambos estén estresados.

  • Guarden los teléfonos y apaguen el televisor para centrarse el uno en el otro.

  • Mantén la calma en estas conversaciones. Perder los estribos, estresarse o emocionarse no ayudará a que ambos lleguen a un acuerdo.

  • Es importante dejar claras tus posturas sobre lo que crees para asegurarte de que te entiendan.

Escucha tanto como hablas:

  • Haga preguntas para comprender su perspectiva.

  • No interrumpas ni planifiques tu respuesta mientras están hablando.

  • Repita lo que escuchó para asegurarse de que entendió lo que estaban tratando de decir.

  • Incluso si no estás de acuerdo, tómate el tiempo para comprender y reconocer sus sentimientos.


Obtenga ayuda profesional cuando la necesite:

A veces, un tema puede ser demasiado difícil de abordar sin un consejero. Buscar un consejero de pareja puede ayudarles a comprender mejor cómo se sienten y a comunicarse de forma más sana. Algunas maneras en que la terapia de pareja puede ayudar son:

  • Te ayudamos a comunicarte sin pelear

  • Guiarte a través de decisiones difíciles

  • Entender cómo llegar a acuerdos

  • Identifica patrones que quizás no veas


Avanzando juntos

Incluso después de tener estas conversaciones, no se garantiza un matrimonio perfectamente sano. Tener un matrimonio sano depende de ustedes, la pareja. El matrimonio requiere comunicación constante, compromiso y transigencia. Las conversaciones mencionadas en este blog seguirán siendo relevantes durante todo el matrimonio. No esperen a que sea demasiado tarde para tener estas conversaciones; asegúrense de que ambos se comprendan y estén de acuerdo. Si necesitan apoyo antes del matrimonio, no esperen. Contáctennos y programen una consulta y cita hoy mismo.


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